Tierras en disputa, comunidades en jaque: El conflicto ancestral que sacude a Silvia
Por: Claudine Roca Núñez
La disputa territorial del Cauca, originada por la rivalidad entre los indígenas Nasa (Pitayó) y Misak (Guambia), por la distribución de 800 hectáreas, desató fuertes enfrentamientos entre los dos grupos étnicos, debido a la decisión de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), que favoreció a los indígenas Nasa en dicha distribución. El territorio que reclaman las comunidades en conflicto, se ubica en la zona rural del páramo de La Ensillada, que para ellos simboliza espacios sagrados demarcados por su cultura y pertenencia.
“Los conflictos territoriales en el Cauca no se resuelven por la vía del enfrentamiento violento, de forma clara y concreta la Agencia Nacional de Tierras reconoció un título histórico que no supedita ni suspende, y es un resguardo inalienable e imprescriptible como lo es el resguardo de Guambía. Esto tiene que quedar absolutamente claro.”, mencionó el director general de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman.

Juan Felipe Harman – Director de agencias de tierras
El director general de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman, se pronunció al respecto de los hechos y reiteró el compromiso de la entidad por defender un derecho “inalienable” como la legitimidad del resguardo Guambia. Estas declaraciones enfatizaron sobre la decisión tomada por la ANT, puesto que dicha medida había sido interpretada de manera contradictoria, generando tensión y conflicto sobre el futuro y la titularidad de las tierras.
“Lastimosamente la Agencia Nacional de Tierras emitió unas resoluciones que desconocen esta escritura. En varios escenarios y mesas de diálogo se había concertado y clarificado este aspecto y esta titularidad nuestra. Es decir, la ley y la legitimidad la teníamos nosotros. Las instituciones hicieron sus claridades, pero la comunidad de Pitayó omitió todas estas y desde la fuerza y la violencia ocuparon ilegalmente nuestras tierras”, mencionó la Gobernadora del Pueblo Indígena Misak, Mama Liliana Pechene Muelas

Mama Liliana Pechene Muelas
La gobernadora del pueblo indígena Misak, Mama Liliana Pechene Muelas, denunció el abandono por parte del gobierno nacional hacia las comunidades que actualmente atraviesan una crítica confrontación por el territorio. Es claro que este conflicto deja graves consecuencias humanitarias: más de seis personas fallecidas y 110 personas heridas, la mayoría de ellos afectados por armas de fuego. La gravedad de la situación obligó a los organismos de ayuda a intervenir para trasladar a los heridos hacia hospitales de Popayán, y Cauca.
“Lastimosamente lo que hemos visto es una doble interpretación por parte de las comunidades tanto de Pitayó, como de Silvia. Son comunidades que han sido hermanas, que han trabajado conjuntamente en este territorio, y que al no interpretar de manera correcta una resolución de la Agencia Nacional de Tierras que desde esta institución han sido claros, pero ha tenido un terrible desenlace.”, mencionó el director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Leonardo González Farfán
El director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), Leonardo González Farfán, reaccionó ante los hechos ocurridos en el territorio e hizo un llamado a que existan soluciones dialogadas para el propio beneficio de las comunidades. Señaló que se debe lograr a toda costa el cese de hostilidades con la intervención de la ONU, la Defensoría del Pueblo, y la MAP-OEA. Asimismo, instó a activar de manera urgente mecanismos de diálogo que permitan frenar la ola escalonada de violencia e iniciar la revisión rigurosa de los límites territoriales, que permitan encontrar una solución definitiva por parte del Gobierno Nacional.
“No dudamos de la buena fe de la Agencia Nacional de Tierras al entregarle importante predio a las comunidades Nasa del resguardo de Pitayó, pero nunca se les ocurrió lo que generaría esa resolución, este predio ya era motivo de discordia entre dos pueblos, el conflicto era inevitable, el mismo predio otorgado, ya estaba en posesión del pueblo Misak de Guambia desde tiempo atrás.”, mencionó el Representante a la Cámara, Oscar Campo
El representante a la Cámara por el departamento del Cauca, Óscar Campo, del partido Cambio Radical, lamentó la compleja situación que atraviesa la región y sostuvo que la Agencia Nacional de Tierras (ANT) pudo haber evitado un conflicto que se venía gestando desde hace varios años.
Según el congresista, una intervención oportuna de las entidades competentes y una mayor atención a las demandas de las comunidades habrían permitido prevenir la escalada de la confrontación. En ese sentido, consideró necesario impulsar, con celeridad, debates de control político y citaciones a los funcionarios responsables para que rindan cuentas sobre la vigencia de las resoluciones expedidas y las acciones adoptadas para esclarecer y atender este conflicto.
“Hacemos un llamado al pueblo Misak, y al pueblo Nasa a habilitar canales de diálogo que permitan encontrar soluciones concertadas a los conflictos”, mencionó el Representante a la Cámara, Norman Bañol

Norman Bañol
De otra parte, el representante a la Cámara Normal Bañol, líder indígena del partido MAIS, manifestó su voluntad de exigir respuestas por las vías judiciales y agrarias. El legislador reconoce que la ANT de no ser claros con sus resoluciones estipuladas, las comunidades pueden llegar a tomar dobles interpretaciones; ante esto, señaló que se requiere la intervención de jueces agrarios especializados para guiar el proceso, y garantizar que la violencia no sea la primera vía de resolución de conflictos. Asimismo, confirmó que existe una desaprobación general por parte de la Circunscripción Especial Indígena hacia el uso de armas de fuego y cualquier tipo de violencia en el territorio. Al respecto la Defensoría del Pueblo, alertó sobre la situación e informó que se conformó una comisión humanitaria para atender los reclamos de las comunidades, mientras que por parte la etnia Misak se elevará ante instancias internacionales, una petición sobre sus Derechos territoriales.
El llamado es claro: el presidente de la República debe asumir personalmente este asunto y liderar una mesa de concertación con los pueblos de Guambía (Misak) y Pitayó (Nasa), dada la relevancia y sensibilidad del conflicto.
Es importante recordar que ambas comunidades han trabajado conjuntamente durante décadas en la preservación de sus territorios y en la protección de sus habitantes. Por ello, la confrontación entre ellas no puede convertirse en el camino para legitimar reclamaciones territoriales ni para resolver diferencias históricas.
Finalmente, las entidades de control deben mantener un acompañamiento permanente que contribuya al esclarecimiento de los hechos y a la búsqueda de soluciones de fondo para una situación que, lamentablemente, ya ha cobrado la vida de varias personas inocentes.
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