Altas Cortes, pocas mujeres: La radiografía del poder judicial en Colombia
Por: Claudine Roca Núñez
En la actualidad, la brecha de género continúa siendo una problemática persistente en diferentes ámbitos de la vida pública, incluidos espacios de alta relevancia institucional, como las altas cortes colombianas. En estas instancias, las mujeres ocupan apenas el 28 % de las magistraturas, una cifra que evidencia una marcada disparidad en la composición de la cúpula judicial. Esta situación resulta preocupante y exige especial atención, pues pone de manifiesto una desigualdad estructural: a medida que aumenta el nivel jerárquico de los cargos judiciales, disminuye la presencia de mujeres en los tribunales y las altas cortes, lo que plantea serios interrogantes sobre la igualdad de oportunidades y la representación femenina en los máximos órganos de la justicia colombiana.
Un caso que ha provocado todo tipo de reacciones es el de la Corte Suprema de Justicia, cuya historia demuestra que la representación femenina alcanza cifras mínimas, llegando incluso a menos del 10% en determinados periodos. Esto evidencia que en Colombia las barreras culturales y de género continúan limitando el acceso a las mujeres a los espacios de decisión, donde buscan participar en condiciones de equidad y con garantías integrales.
«Este proyecto ha sido trabajado, discutido, y consultado con las Altas Cortes, y con distintos actores de la justicia. Con esta conversación se busca fortalecer nuestras instituciones, nace desde una fuerza política importante enviando un mensaje contundente: la paridad judicial trasciende las diferencias ideológicas y puede convocarnos alrededor de un propósito común en el país.”, mencionó la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.
La Defensoría del Pueblo radicó ante la Cámara de Representantes un proyecto de ley estatutaria que busca garantizar una representación equilibrada de mujeres y hombres en las Altas Cortes de Colombia, donde actualmente persiste una marcada diferencia en la composición por género. La defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz, desde su voz de liderazgo ha centrado su mensaje en convocar todos los apoyos posibles para fortalecer el proyecto de ley estatutaria 428, que busca garantizar la paridad de género en la conformación de las altas cortes. Poner este tema sobre la mesa no es un debate ajeno, sino un punto de quiebre para articular esfuerzos desde diferentes esferas del poder. Cualquier proyecto o iniciativa orientada a promover unas políticas públicas eficaces e incluyentes para las mujeres será un valioso aporte para contribuir hacia la equidad en la justicia. Con esta iniciativa se busca además establecer un marco normativo para que los ascensos en la carrera judicial garanticen una equidad del 50%. Por otro lado, se avanza en la convocatoria de listas exclusivas para mujeres y en la adopción de políticas institucionales de igualdad de género con protocolos de transparencia que eviten barreras de selección.

Representante Ana Leidy Erazo Ruiz, pacto histórico, valle del Cauca.
En la actualidad, se han impulsado medidas sin precedentes, como la conformación de ternas integradas exclusivamente por mujeres para proveer cargos en instituciones como la Corte Constitucional y la Defensoría del Pueblo, así como iniciativas orientadas a fortalecer la participación femenina en las instancias de decisión. Estas acciones representan avances hacia una mayor inclusión y visibilidad del liderazgo de las mujeres en el ámbito público, con el propósito de alcanzar una paridad efectiva del 50 %, sustentada en el mérito, la trayectoria profesional y la experiencia de cientos de juristas en el país. Este panorama permite vislumbrar una Colombia que busca superar las barreras históricas de acceso a los espacios de poder y avanzar hacia la eliminación del denominado «techo de cristal», que durante décadas ha contribuido a perpetuar la desigualdad de género y la subrepresentación femenina en las más altas esferas institucionales.
«Hoy es un día de buenas nuevas, hoy se empieza a materializar un sueño de muchas mujeres para abrir espacio a escenarios de paridad en Colombia. Tenemos el derecho a hacer y a decidir y sobre todo a estar presentes en todos los escenarios. Como mujer y como feminista quiero dar las gracias al ver este sueño casi hecho realidad, y nuestra principal garantía en las comisiones, como en las plenarias podamos darle vida a esta ley estatutaria.”, mencionó la representante a la Cámara, Ana Leidy Erazo Ruíz.
La representante a la Cámara por el Pacto Histórico en el Valle del Cauca, Ana Leidy Erazo Ruíz, mencionó su satisfacción por contribuir a hacer realidad el sueño de muchas colombianas que hoy se sienten respaldadas para ocupar puestos de liderazgo antes impensables para las mujeres. Asimismo, enfatizó en que no se busca eliminar la meritocracia, sino fortalecerla para que el desempeño en un rol esté determinado por el mérito y por las capacidades, sin importar el género. Con ello, el compromiso de la representante Erazo resulta inminente y determinante para visualizar la paridad en Colombia.
Desde el marco legal vigente, varias normas respaldan el compromiso de abrir estos escenarios importantes para las mujeres. Por un lado, la Ley 581 del 2000 (Ley de Cuotas) se instauró con el fin de garantizar que al menos el 30% de los cargos de nivel decisorio en las entidades del Estado sean ocupados por mujeres. Por otro lado, la Ley 2424 de 2024 (“Paridad Ya”) marca un hito vinculante para la rama Judicial al establecer la inclusión obligatoria y efectiva de las mujeres en dichos cargos. Todas estas normativas apuntan a un firme objetivo: respaldar a la mujer para que ejerza en igualdad de condiciones.
«Es importante acompañar esta iniciativa porque Colombia tiene mujeres juristas extraordinarias, con preparación, con experiencia, con el carácter necesario para ocupar cualquier alto cargo en el servicio público y por supuesto que la justicia no es la excepción. Quiero dejar claro que la paridad para mí no es un favor, es el reconocimiento de un derecho.”, mencionó el ministro de Justicia y Derecho, Iván Alfonso Cancino González.
De otra parte, el ministro de Justicia y del Derecho, Iván Alfonso Cancino González, intervino para expresar su acompañamiento y apoyo, para hacer de la paridad la meta y el objetivo común, concebida no como una “concesión”, sino como la formalización de un derecho que debe proteger y resguardar a las mujeres colombianas. Desde su visión, la política y la justicia se fortalecen cuando cada mujer ocupa el lugar que le corresponde, no desde el privilegio, sino desde una justicia igualitaria distante de colores o posturas políticas.
«Necesitamos ganas, compromiso, el querer hacer las cosas demuestran también que el compromiso con la igualdad y con la paridad en las Altas Cortes es plenamente alcanzable y lograble. Se deben implementar mecanismos y acciones a fin de eliminar las desigualdades. Llevamos 18 años desde la creación de la Comisión de Igualdad de Género, insistiendo en la “no discriminación”, mencionó la presidenta de género de la Rama Judicial, Myriam Stella Gutiérrez.
La presidenta de la Comisión de Género de la Rama Judicial, Myriam Stella Gutiérrez, expresó su respaldo hacia esta causa e instó a los entes institucionales a sumarse al propósito de erradicar la discriminación de género. En su intervención, enfatizó sobre el acceso de las mujeres a altos cargos de decisión, y añadió que es una meta plenamente alcanzable en la actualidad. Por ello, insistió en trabajar sin desfallecer en la implementación de medidas efectivas que vayan más allá del reconocimiento simbólico, garantizando mecanismos reales para que desempeñen altos cargos libres de discriminación.

Mesa directiva.
La paridad en Colombia comienza a abrirse paso como una realidad que, con el esfuerzo articulado de sus protagonistas, proyectos de ley y mecanismos de control, cobra cada vez mayor fuerza. El objetivo es que en los próximos años se alcance el 50% de paridad que demanda la ley y que las mujeres asuman un rol protagónico en su propia historia, liderando desde su propio criterio e incidiendo en las decisiones del país. Hoy las mujeres celebran estos avances que, más que cuotas, representan un hito transformador en el ejercicio de la justicia.
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