Cámara y transparenciaExpo Defensa 2025: Innovación para Fortalecer la Seguridad

Expo Defensa 2025: Innovación para Fortalecer la Seguridad

Por: Pablo Cabrejo

 

Expo Defensa 2025 abrió sus puertas reafirmando un mensaje central: la tecnología y la innovación no solo son motores de desarrollo, sino herramientas éticas para proteger la vida, garantizar la libertad y construir un futuro más seguro. La feria, convertida en uno de los escenarios estratégicos más relevantes del continente, demuestra que Colombia está lista para liderar, cooperar y aportar soluciones que consoliden la seguridad como un bien colectivo.

 

Como país anfitrión, Colombia capitaliza el dinamismo creciente del mercado de defensa en América Latina

 

Cada dos años, el evento reúne a la industria, la academia y la Fuerza Pública para diseñar la visión de defensa que la región demanda. En este espacio, hombres y mujeres del Ejército Nacional, la Armada de Colombia y la Fuerza Aeroespacial intercambian experiencias, fortalecen capacidades y conocen de primera mano las tecnologías emergentes que están transformando el sector.

Como país anfitrión, Colombia capitaliza el dinamismo creciente del mercado de defensa en América Latina. El sector vive un proceso acelerado de modernización: renovación de equipos, actualización de sistemas de comunicaciones, adquisición de plataformas avanzadas y fortalecimiento de la industria nacional. La feria se convierte así en una vitrina para mostrar estos avances y una plataforma para construir alianzas que potencien la autonomía estratégica del país.

En este contexto, la discusión sobre nuevas capacidades tecnológicas cobra especial relevancia ante un fenómeno crítico para la seguridad y la justicia: el uso de teléfonos inteligentes en la comisión de delitos. Según el ingeniero electrónico y experto en informática forense Hugo Fernando Ardila Miranda miembro de IEEE, ACIEM y la Sociedad Colombiana de Ingenieros más del 50% de los delitos violentos en el mundo involucran smartphones, cifra que es aún mayor en crímenes relacionados con drogas. Pese a su importancia como fuente de evidencia digital, la mayoría de países enfrenta una impunidad cercana al 100% en cibercrimen debido a la dificultad técnica para extraer información de dispositivos bloqueados.

 

 

Colombia no es ajena a este reto. La justicia penal atraviesa una crisis por congestión: el Índice de Congestión Judicial 2025 del Centro de Estudios de Justicia de las Américas señala que el país registra 2,04 casos nuevos por cada uno resuelto, ubicándose como el quinto sistema más rezagado del continente. Miles de procesos se prolongan por años porque la Fiscalía y la Rama Judicial no logran extraer evidencia clave en delitos de corrupción y crimen organizado, a pesar de que la Ley 2477 de 2025 exige que las investigaciones no superen los 12 meses.

Las limitaciones técnicas de los laboratorios del CTI y la DIJIN agravan el panorama: trabajan con herramientas tradicionales que producen resultados lentos y predecibles, insuficientes para la complejidad de los teléfonos modernos. Esto deja a fiscales y jueces sin acceso a chats, ubicaciones o archivos eliminados, debilitando la capacidad investigativa en las regiones.

 

Los laboratorios del CTI y la DIJIN requieren capacidades para procesar múltiples dispositivos simultáneamente, triplicar la productividad y acelerar la justicia.

 

Una de las soluciones destacadas en el entorno internacional proviene de MSAB, empresa sueca pionera en análisis forense móvil desde 1984. Su ecosistema tecnológico basado en el concepto XRY Pro— permite automatizar la extracción de evidencia, optimizar los flujos de trabajo, centralizar la trazabilidad y generar reportes que mantienen la cadena de custodia. Londres es un ejemplo exitoso: la implementación de estas herramientas ha reducido tiempos y mejorado la precisión en miles de investigaciones.

Para Colombia, la oportunidad es clara. Los laboratorios del CTI y la DIJIN requieren capacidades para procesar múltiples dispositivos simultáneamente, triplicar la productividad y acelerar la justicia. Gobiernos departamentales y municipales también pueden adquirir estos sistemas para fortalecer seccionales remotas, evitando costosos traslados a Bogotá y agilizando investigaciones locales. Alianzas con MSAB y sus socios en el país garantizarían entrenamiento y soporte técnico, permitiendo que la lucha contra la impunidad avance desde las regiones.

 

Expo Defensa 2025 deja ver que la seguridad del futuro no solo depende de modernizar equipos militares, sino también de dotar a las instituciones civiles y judiciales con herramientas de vanguardia. La innovación tecnológica, bien aplicada, puede ser el puente entre un sistema de justicia congestionado y uno capaz de responder con rapidez y eficacia a los desafíos del siglo XXI. Colombia tiene la oportunidad de aprovechar ese impulso.

 

 

 

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